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ESPECTACULOS | El Observador | Jueves 31 de Octubre de 1996
TRADICION - MUSICA Y BAILE
BAJO LA CRUZ DEL SUR
Los Misterios de Escocia en Uruguay
Un grupo de uruguayos, descendientes de escoceses
e ingleses, expresan con alegría sus costumbres a través
de la danza y el canto poderoso de las gaitas.
Por EDUARDO
PAZ
Especial para el Observador
El amor a la gaita viene por el lado de la tradición familiar
(Mi segundo apellido es Pierce). A menudo ibamos a cenas, bailes o picnics
y siempre había gaitas. En poco tiempo me enamoré de su
sonido, que es casi como un lamento, dijo a El Observador, Daniel Pereira,
un joven gaitero integrante de The Southern Cross Pipe Band (La banda
de gaiteros de la Cruz del Sur), dirigida por el pipe mayor Jimmy Stewart.
HISTORIA
La banda de los gaiteros de la Cruz del Sur se formó hace cuatro
años y es un grupo amateur sin fine de lucro, registrado en el
Ministerio de Educación y Cultura. Conserva el vestuario paramilitar
escocés: El Tartan (conocidísimo estampado de Escocia,
cuyos colores y motivos varían según cada familia o "clan")
que se puede apreciar en las faldas de varones y mujeres, en las medias,
en los mantos, etc.
En total son 25 entre músicos que se reparten la ejecución
de los diferentes instrumentos (gaitas, redoblantes, tambores y un bombo)
y las ocho bailarinas.
El punto algido de celebración de esta cultura son los Caledonians.
Un baile que se realiza cada año en un lugar diferente. Allí
se reúnen todas las expresiones artísticas y sociales
de la colectividad y, porsupuesto es la oportunidad para mostrarse de
The Southern Cross Pipe Band.
GAITERO QUE
SABE
Pereira parece ansioso por contar la historia de su instrumento: "La
gaita tiene una historia bastante larga. Ya existía en Egipto
hace siglos, fue migrando a través de Europa, quedandose en Galicia,
en Los Alpes, en Italia y en Francia. Llegó hasta Irlanda y en
Escocia se perfeccionó. Hay varios tipos de gaita en el mundo.
La escocesa es la más grande y elaborada. Una persona sola no
pueda cantar con una gaita, pero se le puede mezclar con un organo de
iglesia, con una banda militar o con coros grandes. Tambien se le puede
utilizar en baladas antiguas o actuales al estilo tradicional. Es música
nacida de las las formaciones militares que intervenían en las
batallas de Gran Bretaña. Su sonido se puede adaptar a lo religioso
con himnos especialmente compuestos para gaitas que son estremecedores".
CLAVES
EL TARTAN. Así se denomina al conocido estampado escocés.
El que usa The Southern Cross Pipe Band, es el correspondiente
al clan "Stewart" que es el tartan ofical de Gran Bretaña.
INTEGRANTES. En total la banda está integrada por
25 personas, entre gaiteros, platillos, bombo y bailarinas.
ACTUACIONES. Una vez por año tocan en un baile escocés
llamado los caledonians, pero ahora han comenzado a tocar
en fiestas sociales con gran suceso.
COMUNIDAD. La colectividad escocesa consta de unos 300 integrantes
en montevideo y grupos importantantes de familias en el interior del
país, especialmente en las ciudades de Young y Paysandú,
y también en el litoral.
HERMOSAS BAILARINAS
Gabriela Uriarte una de las bailarinas del grupo, explica cómo
se integraron las mujeres a la banda: "las chicas empezamos pequeñitas
en el colegio (Saint Catherine). Después cuando crecimos los
varones se interesaron por nosotras y, naturalmente, nos unimos a la
banda. En Escocia solo bailan los hombres, pero aquí , tal vez
por vergüenza (Pereira sonrie levantando los hombros), las que
bailamos somos las chicas. El año pasado fuimos un mes a Escocia
a recibir clases de baile e incluso intervenimos en competencias de
danza tradicional contra hombres. No sentimos ninguna discriminación
y por otra parte, nos fue bastante bien". Ultimamente además
de los caledonians, The Southern Cross Pipe Band se está
animando a difundir su música en otros ambitos. Se la ha podido
ver en reuniones sociales que nada tienen que ver con lo anglo-escocés.
Son jóvenes, mayoritariamente, aunque algunos pasan de los treita.
Hay profesionales, estudiantes universitarios, liceales o simples simpatizantes
de esta cultura. Cuando tocan, desplazan grandes cantidades de energía
y entusiasmo. Escucharlos en vivo eriza la piel y, si por un instante
se cierran los ojos, las brumosas colinas de Escocia aparecen misteriosas
y hechizantes. |
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